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La ciudad
Con su hermoso paisaje, el armonioso conjunto que forman el Castillo, Ciudad Vieja y el río Neckar, en medio de boscosos cerros se corona Heidelberg como una de las ciudades más hermosas de Alemania. Ańo tras ańo viajan a ella millones de turistas del mundo entero para dejarse encantar por su magia. La ciudad del Neckar, con sus monumentos culturales de la Čpoca Romana, del Barroco y del Renacimiento ha sido nombrada por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad. Con la universidad más antigua de Alemania (fundada en 1386) tiene la ciudad una historia de más de 800 ańos. Heidelberg moderno impresiona a través de la ciencia y la investigación orientadas al futuro y es el centro latente de la vida económica del Triángulo Rin-Neckar. Internacionalidad y apertura al mundo caracterizan esta ciudad a las orillas de la llanura del Rin. Otras regiones turísticamente interesantes como la Selva Negra, Elsass (Estrasburgo) y el Palatinado, (Pfalz, Deutsche Weinstraße) quedan en los alrededores inmediatos.
La escuela Más central no se puede. El complejo de nuestro establecimiento queda en el medio mismo del animado centro de la ciudad; hasta el Neckar son sólo unos cuantos metros. El Castillo y El Camino del Filósofo (Philosophenweg) merecen la pena de ser recorridos. Veinte salas equipadas con medios audiovisuales, Internetcafé y una biblioteca convierten el aprender en una grata experiencia. Durante las pausas se ofrece la visita a la terraza y a los cafés del edificio para conversar con los compańeros.
Cultura y tiempo libre El centro del Romanticismo alemán en el siglo XVIII y XIX se presenta también hoy como ciudad cultural viva, en la cual se conectan el sentido de la tradición con el gusto por los experimentos culturales. Museos, teatros, varias orquestas y la arena libre del Cerro sagrado (Heiligenberg) ofrecen panoramas culturales de todo tipo. Punto de encuentro de la escena joven es la estación Karlstor, hoy convertida en Casa de la Cultura. La “primavera heidelbergiana”, el Festival del Castillo, el Festival de Cine de Heidelberg/Mannheim, el Festival de Schwetzingen y los Días de Literatura son atracciones que se dan cada ańo para un público internacional. También se puede disfrutar del tiempo libre en los numerosos bares y cafés de la Ciudad Vieja, en visitas con guía por la ciudad, paseos por los jardines del Castillo o en los bosques que rodean la ciudad. Una excursión por Dilsberg lleva a los visitantes de vuelta a la atmósfera romántica de una ciudad medieval; el Castillo de Schwetzingen con sus extensos parques y el Teatro Barroco hacen revivir los tiempos de los vestidos con armadura y de las pelucas empolvadas. |